Es sin duda su obra más popular y tuvo un enorme impacto tanto en el imaginario social como en el mundo académico, constituyendo un hito por si misma. Comenzó a trabajar en ella en 1964, frecuentando la Universidad de Bonn para documentarse; fue publicada en 1969 por la editorial Galaxia.
Su intención inicial era una serie de artículos sobre el Apóstol Santiago y el fenómeno jacobeo pero -como recordará después- quedó prendada y fascinada por la historia de Galicia. El resultado fue una voluminosa obra que retrata en detalle la Galicia medieval, sus personajes y sucesos.
Su enfoque casi cronístico o el tratamiento de algunos temas le valieron muchas opiniones divididas e incluso críticas -sobre todo desde el mundo de los historiadores de formación y profesión-. No obstante, algunas de sus propuestas e interpretaciones aún hoy se perpetúan.
El libro tuvo una gran acogida y ha sido reeditado en varias ocasiones, lo que es prueba de la pericia de la autora como comunicadora.